
Construyes la ciudad pieza a pieza, a medida que subes a las distintas torres y cierres el conjunto en la última, en la aireada torre Eiffel de juguete, en el Monte Petřín. Verás condensada Praga en un trávelin panorámico, afincada en la tierra. Disfruta de la ciudad desde el agua, surca las venas de la urbe y sus canales. En los ojos de los puentes pasas a ser una legaña molesta y juguetona. Nos resta el fuego. Comparece con la inmolación del joven Jan Palach, dando comienzo, dos décadas después de su muerte, al final del régimen comunista, el 17.11.1989.
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