Etiqueta: Cuaderno alentejano

  • Cuaderno alentejano. Dos

    El resultado de las fotos es lo menos importante. En las fotografías apareces de medio cuerpo, cegado por el sol o a oscuras. Los más atrevidos te piden confirmación a su acción. Tu siempre contestas lo mismo: Muy bien, gracias. No hay que corregir al fotógrafo, remedar la naturaleza artística, la predisposición humana. Una vez, un actor (Jack de Perdidos), se negó a echarse una foto contigo en Roma. Y en Sintra, en un palacio de cuento, pediste una foto a un fulano que llevaba una réflex con objetivo y recibiste un rotundo no. Te sentiste más perdido que Jack.

  • Cuaderno alentejano. Uno

    Si el Dorado atrajo a los belicosos y rapiñadores conquistadores españoles por su irresistible fulgor amarillo, el oro blanco lo hará por su blancor cegador: disparo de nieve que te fulminará cuando al mediodía pasees por Vila Viçosa y  veas cómo resplandece el mármol en cada fachada, dintel, ventana e incluso colosal cenicero. En Estremoz viste el sarpullido de lápidas marmóreas en el cementerio. Detrás, terrones del mármol eviscerado de la tierra y parido en su tegumento ocre. Si un golpe de calor te hiciera ahora morder el polvo, el bordillo de mármol te haría de almohada. ¿Hace una cabezada?